Declaración SOCHEPI: Implicancias en salud poblacional del uso de la vacuna VPH en niñas de Chile 2016

 

SOCIEDAD CHILENA DE EPIDEMIOLOGIA

IMPLICANCIAS EN SALUD POBLACIONAL DEL USO DE LA VACUNA VPH EN NIÑAS DE CHILE 2016

En estas últimas semanas hemos conocido de una minoría de padres que se han negado a que se aplique la vacuna contra el Virus Papiloma Humano (VPH) a sus hijas, lo que ha instalado una preocupación en nuestro país porque se ha cuestionado la seguridad de la vacuna, actitud que ha sido alimentada por algunos medios de comunicación informales en internet.

La vacuna anti-VPH protege contra los daños del Virus Papiloma Humano, virus que constituye la principal causa del cáncer de cuello del útero (cáncer cérvico-uterino), del cáncer de boca y de faringe, entre otros. La infección por este virus es una enfermedad que ha ido aumentando en Chile, dado que se transmite muy fácilmente entre las personas a través de contacto con saliva o secreciones, aunque no haya habido una relación sexual completa. Así, la gran mayoría de los jóvenes se habrá infectado con este virus antes de cumplir los 25 años de edad. Una vez infectados, la vacuna ya no puede prevenir el desarrollo de las complicaciones de la infección por estos virus. Aunque la mayor parte de estas infecciones pasan inadvertidas y pueden no causar problemas de salud posteriores, en algunas mujeres la infección persistente por algunos de estos virus les causará un cáncer del cuello del útero en el futuro. De los 15 tipos de virus del papiloma humano capaces de causar cáncer, los más agresivos son los genotipos 16 y 18, responsables de más del 70% de los cánceres cérvico-uterinos en Chile. Por ello, la vacuna que se ofrece hoy en Chile está dirigida contra estos dos tipos de virus.

La mejor respuesta inmune después de la vacunación y, en consecuencia, la mejor protección, se obtiene al vacunar a edades menores. Por ello, la Organización Mundial de la Salud, así como los Ministerios de Salud de países desarrollados, aplican esta vacuna en torno a los 9-13 años, tal como se está haciendo hoy en Chile. Asimismo, para lograr la máxima cobertura se recomienda su aplicación en colegios. La segunda dosis de refuerzo también tiene el máximo efecto inmune si se aplica 12 meses después de la primera dosis, tal como lo indica el Programa Nacional.

En nuestro país, el cáncer de cuello de útero mata aproximadamente 600 mujeres al año y es la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres en edad reproductiva. La tasa de mortalidad por este cáncer, en torno a 5 por cada 100.000 mujeres, es tres veces mayor que la de países desarrollados, afectando en forma más frecuente a mujeres de menor nivel socioeconómico. Aplicar la vacuna anti VPH permitirá que, en Chile, en 15 años disminuyan las alteraciones pre-cancerosas en el útero y en 35 años se observe una evidente caída en la mortalidad por este cáncer. También se observará una disminución de las infecciones por este virus en hombres, dado que su fuente principal de infección son las mujeres.

Por ello, junto con implementar la vacunación, debe reforzarse el programa de tamizaje de lesiones precancerosas (examen de Papanicolau) si se desea documentar una disminución de la mortalidad en un plazo menor.

La vacuna que hoy está disponible para administrarse de manera programática y gratuita por parte del Programa Nacional de Inmunizaciones del Ministerio de Salud es la vacuna tetravalente, que cubre los 4 genotipos más frecuentes del virus (VPH 6, 11, 16 y 18). Esta vacuna está elaborada a partir de la proteína L1 de la cápside viral en la forma de partículas similares a virus (VLP), por lo que no contiene productos biológicos vivos ni DNA viral. Esta vacuna contiene un adyuvante, el mismo que se usa en otras vacunas de uso infantil, para estimular el sistema inmune, que es el que puede causar algunas reacciones leves y pasajeras como fiebre, malestar y dolor en el sitio de la inyección.

En Chile existe un Sistema de Farmacovigilancia que recopila los posibles efectos adversos de las vacunas administradas en el país, incluyendo la vacuna contra VPH. En el periodo 2014-2015, de un total de 56 notificaciones recibidas, se reportaron 6 casos “serios” los que se caracterizan sólo por una coincidencia temporal, pero no necesariamente causal a la vacunación. En este mismo periodo se administraron 391.725 dosis de vacuna VPH.

A fin de aportar al debate público generado por el uso de esta vacuna en niñas chilenas, la Sociedad Chilena de Epidemiología DECLARA que:

  1. Las vacunas utilizadas en Chile en general y en el caso específico contra VPH son vacunas seguras y efectivas.
  1. La vacuna anti-VPH ha sido probada y evaluada extensamente antes de obtener su licencia. Su seguridad es analizada mediante sistemas de vigilancia permanentes posteriores a esta licencia.
  1. La vacuna permitirá la prevención de lesiones precancerosas y de cáncer cérvico-uterino en el 70% de las vacunadas.
  1. Los equipos de salud, conformados por médicos, enfermeras y profesionales de otras áreas son actores fundamentales para educar a los padres, madres, apoderados y profesores respecto a la seguridad y efectividad de la vacuna de VPH.
  1. Se requiere de los esfuerzos de toda la comunidad para que esta medida de prevención sea efectiva. La participación de la comunidad informada es fundamental para prevenir la difusión de información incorrecta.

 

La Sociedad Chilena de Epidemiología (SOCHEPI) además INSTA:

  1. A la población general, a buscar fuentes de información responsables para conocer mejor la vacuna anti-VPH, sus beneficios y posibles riesgos, tales como el Ministerio de Salud, las Sociedades Científicas y la Comisión Nacional de Vacunas y Estrategias de Vacunación CAVEI.
  1. A los profesionales de salud, a mantenerse al día en la información oficial ministerial acerca de este tema, en tanto el país se encuentra vigilando posibles efectos adversos de la vacuna, que hasta la fecha han sido mínimos: sólo 6 casos clasificados como “serios” reportados el periodo 2014-2015, según reciente reporte del Instituto de Salud Pública (ISP). La relación de estos 6 casos con la vacuna terminó siendo inconsistente (4 casos), inclasificable (1 caso) o indeterminada (1 caso).
  1. A los investigadores, a generar evidencia robusta y confiable acerca de la vacuna anti-VPH en Chile, tanto con datos cuantitativos epidemiológicos de base nacional que permitan mejorar políticas de salud en esta materia en el futuro, así como con evidencia cualitativa que permita comprender mejor las barreras actuales del uso de esta vacuna.
  1. A la Autoridad Sanitaria, a mantener la vigilancia epidemiológica de efectos adversos de la vacuna y facilitar su registro, en especial en regiones, para así mejorar la evidencia de la realidad nacional. Adicionalmente, dado el estado de desconfianza con respecto a esta vacuna, es necesario convocar a un grupo de análisis transitorio de las reacciones adversas atribuidas a la vacuna tanto en Chile como fuera de Chile. Debiera estar constituido por inmunólogos, toxicólogos, neurólogos, infectólogos, epidemiológos y bioestadísticos, expertos en comunicación, bioeticistas y representantes de la comunidad; todos independientes de los grupos de interés. Sus resultados y proceso de discusión debieran estar disponibles para la comunidad interesada. La SOCHEPI está disponible para apoyar a las autoridades en estas tareas.
  1. A todos aquellos actores claves en la toma de decisiones con implicancias en salud poblacional y a la sociedad civil, a fomentar una discusión abierta y transparente que considere la mejor evidencia científica disponible. Esta discusión debe tener altos estándares éticos y técnicos y ofrecer amplias garantías de total independencia de los laboratorios farmacéuticos. Por otro lado, se debe facilitar que las personas interesadas puedan acceder a la información en base a la cual se toman las decisiones.

Sociedad Chilena de Epidemiología

19 de octubre de 2016

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